04 — Mercado

Dónde se usa en España

Cuatro usos que explican por qué 250 g cunden tanto: el clavo se dosifica de uno en uno, nunca a cucharadas.

A

Guisos, adobos y escabeches

Clavo entero para el adobo de la morcilla, el escabeche y la salmuera: infusiona sin soltar polvo en la pieza. Se retira antes de servir.

  • 4 – 6 granos
  • Por medio kilo
B

Repostería de invierno

Molido fino para roscones, mantecados y membrillo. Lo ideal es moler en casa justo antes: el molido pierde fuerza en meses.

  • Molido al momento
  • En molinillo
C

Infusiones y vermut casero

Botánico de maceración para vermut, licores de hierbas y mezclas de té. Dos o tres clavos por litro bastan; con más, amarga.

  • 2 – 3 granos
  • Por litro
D

Aceite esencial

De aquí sale el eugenol de aceites, dentífricos y aromas. Es el uso que explica por qué el precio del clavo sigue al del aceite esencial.

  • Industria
  • Aceite esencial

También en casa

El clavo en la despensa

El mismo grano entero sirve, en un saquito, como remedio casero frente a los parásitos de la harina y de la ropa. Un apoyo del aroma, no un insecticida ni un tratamiento médico.

1

Alacena

Cinco a ocho granos en tela, en la balda, fuera de los tarros. El eugenol hace el estante menos atractivo para los parásitos de la harina y del arroz.

  • 5 – 8 granos
  • Saquito de tela
2

Armario

Seis a diez granos junto a lana y mantas. Perfuma y no mancha. Se cambia cuando el clavo ya no huele.

  • 6 – 10 granos
  • Cada 3 meses
3

Naranja con clavos

El gesto de siempre: una naranja erizada de clavo entero. Perfuma la cocina y aprovecha el mismo grano que luego va a la olla.

  • Naranja + clavos
  • 2 semanas

No trata infecciones parasitarias. Si ya hay una plaga, tire lo afectado y limpie. El clavo debe estar entero y con aroma.