En la olla
Cuatro a seis granos por medio kilo de escabeche o adobo. Infusiona sin soltar polvo y se saca antes de servir.
- Cocido
- Escabeche
- Morcilla
Clavo de olor entero de Madagascar, en grano y en bolsa de 250 g con cierre zip. Va al cocido, al escabeche, a la infusión y al roscón. Le contamos qué mirar antes de comprarlo y le llevamos directo a la ficha de la tienda.
La compra se completa en la web de la tienda
El aroma vive en la cabeza del botón. Si está entera y suelta aceite al apretarla, el lote está vivo.
Grado handpicked · cosecha de Madagascar
El grano
Trabajamos un solo formato porque es el que tiene sentido en una cocina española: ni se agota a media temporada ni se queda viejo en el armario.
Es clavo de olor de Madagascar, Syzygium aromaticum, recogido a mano cuando el botón aún está cerrado. Se seca al sol, se criba y se envasa entero: así el aceite se queda dentro del grano y no en el fondo de la bolsa.
El compuesto que le da el olor cálido, dulce y casi medicinal es el eugenol, entre un 82 y un 88 % en un lote bueno. Por eso un clavo de Madagascar se nota en el escabeche con dos o tres granos, y por eso el molido de hace meses ya no sabe a nada.
La bolsa de 250 g —unos 1 800 granos— viene con cierre zip. Entero aguanta unos tres años en seco y lejos de la luz. Para el guiso se echa al principio y se retira al servir; para el roscón, se muele en el momento.
Cuatro a seis granos por medio kilo de escabeche o adobo. Infusiona sin soltar polvo y se saca antes de servir.
Para roscones, mantecados y membrillo. El molido de fábrica pierde fuerza en meses; el de casa, no.
Uno o dos granos por infusión; dos o tres por litro de vermut o de licor. Con más, amarga.
Cómo reconocerlo
No hace falta un laboratorio. Con la uña, el olfato y un vaso de agua se distingue un clavo vivo de uno que ya no aporta.
El botón floral sin abrir concentra el aceite. Si está hueca o desprendida, el lote se clasifica peor y huele menos.
Apriete un clavo con la uña: debe dejar aceite y oler de inmediato. Si está mate y seco, el eugenol ya se ha ido.
En agua, el bueno se hunde o queda vertical con la cabeza arriba. Si flota tumbado, está hueco por dentro.
También en casa
El mismo grano entero, en un saquito de tela, es el remedio casero clásico frente a los parásitos de la harina, el arroz y la ropa de lana. Un apoyo del aroma, no un insecticida.
Cinco a ocho granos por balda, fuera de los tarros. El eugenol hace el estante menos atractivo para polillas y gorgojos.
Seis a diez granos junto a jerséis y mantas. Perfuma y no mancha. Se renueva cuando el clavo ya no huele.
No trata parásitos intestinales ni sustituye al médico. Si ya hay bichos en un paquete, se tira lo infestado y se limpia.
Más detalle de este uso, y de la cocina, en Usos.
El recorrido
Todo lo que conviene saber antes de comprar clavo a granel, repartido en cinco lecturas cortas.
Madagascar, Zanzíbar, Maluku y Sri Lanka: cuatro islas y cuatro perfiles distintos en el mismo grano.
02Eugenol, humedad y cabezas enteras: lo que debería dar un lote en condiciones y cómo verlo a simple vista.
03De la flor al grano en nueve semanas, sin secado forzado ni atajos que evaporan el aceite.
04Guisos y escabeches, repostería de invierno, infusiones y vermut, y el clavo en la despensa.
05Bolsa de 250 g de clavo entero de Madagascar, con las dudas frecuentes resueltas.
El formato
Un cuarto de kilo para el cocido, el roscón y la infusión, en bolsa con cierre zip. La compra se completa en la web de la tienda.